martes, 2 de febrero de 2016

Por Briyit Skirla Molina Torres 

Es cultor del arte desde hace 54 años, proviene de una familia dedicada a la elaboración de la cestería, tradición que le permitió a sus 6 años incursionar en el oficio manual, en el cual ha permanecido gran parte de su vida.

Guerrero inició en el arte al mismo tiempo que en la escuela, cuenta que, al llegar a su casa, ayudaba junto a sus 13 hermanos a armar cestas para la venta, de esta manera contribuía con el sustento del hogar.

“El oficio es hereditario, mis abuelos lo practicaban, mis padres también, todos mis hermanos se dedican a esto”, afirma Guerrero.

Al preguntarle acerca de su especialidad, expresó: “Siempre ha sido la cestería, creo canastos navideños y mercaderos, moisés, pañaleras y lo que me pidan, claro, siempre y cuando sea de mi área”.

Arte por décadas

Ha tenido la oportunidad de exponer su trabajo durante 29 años en la Feria Internacional de San Sebastián (FISS), la última vez que participó fue en el 2011, y para ese año ya ubicaban a los artesanos en la plaza Miranda. 

Proceso de creación para una pieza 

Depende de la calidad y el modelo de la cesta; si es grande y el tejido novedoso, el tiempo de duración es de tres horas, de lo contrario, si es tradicional, solo media hora.

Al momento de hacer referencia a las herramientas que utiliza para realizar su labor, se notó en su rostro una sonrisa pícara, al mismo tiempo que añadió: “Tijeras, cuchillo y el instrumento principal, las manos”. 

Al finalizar la entrevista, José Martín Guerrero exhortó a los organismos gubernamentales a apoyar la iniciativa cultural, de igual manera, invitó a los individuos a inmiscuirse para realzar el arte en el estado Táchira. 

Los amantes de la artesanía pueden asistir al local de Guerrero, ubicado en El Abejal de Palmira, vía Panamericana, N.° A-70, municipio Guásimos.

Productos artesanales. Foto: Cortesía de José Martín Guerrero

lunes, 1 de febrero de 2016

Por Dariem Nieto


Rossy Márquez es una joven artesana de la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira, y estudiante de Contaduría Pública en la Universidad Católica del Táchira, quien con tan solo 21 años de edad ha creado, junto a su hermano menor, una tienda virtual en Instagram de productos tejidos, bolsos y papercraft llamada Oniria’s Blast. 

Productos artesanales disponibles en la tienda. Foto: Cortesía de Rossy Márquez
 Ha sido “manualista” desde pequeña, ya que proviene de una generación de artistas manuales como su abuela y su madre, quien es profesora de bordado en una escuela de labores; son ellas, desde luego, su mayor inspiración y sus mejores maestras.

Productos artesanales disponibles en la tienda. Foto: Cortesía de Rossy Márquez
Por tres años consecutivos, Rossy ha participado con su tienda en la Expo arte y sabores, realizada en el salón VIP del C.C. Baratta, y más recientemente en la Expo querencias en el Castillo de La Fantasía, en donde tuvo un éxito inesperado. 

Sin un estilo único, intenta llegar al público más joven haciendo cosas personalizadas al gusto de cada persona, bolsos pintados a mano, objetos pequeños, fáciles y rápidos, pero que no dejen de ser económicos y de calidad. Para ella, la gente reacciona bien ante cosas que sean diferentes y llamativas. 

“Táchira es uno de los estados en los que más se apoya a los artesanos en Venezuela, en los Andes sobre todo. El país está lleno de artesanos de todo tipo… ¡Es increíble! Lástima que la situación del país nos haya afectado tanto y sea más complicado trabajar”, afirma con orgullo. Sin embargo, para Rossy, a pesar de las dificultades actuales, los nuevos talentos regionales no deben dejar de trabajar, de aprender cada día y de organizarse. “Todos empezamos desde cero, es cuestión de saber hacer las cosas”, expresa con entusiasmo.

Foto: cortesía de Rossy Márquez
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domingo, 31 de enero de 2016

Por María Becerra

“Desde niña me destaqué en el dibujo” dice Erika Rivera sonriente al relatar cómo fue su incursión en el mundo del arte, donde desde temprana edad supo que su afición era algo más que un entretenimiento, se convertiría en su medio de trabajo. Gracias al apoyo que obtuvo en su niñez y a lo largo de su vida, pudo desarrollar de forma autodidacta el dibujo tradicional y digital, hasta lograr crear diversas ilustraciones que llamaron la atención del público.

Rivera en proceso de creación artística. Cortesía de Erika Rivera 
 Ha participado en diversas convenciones, gusta de realizar caricaturas en vivo y murales. Fungió como ilustradora colaboradora en la revista “Jaimito” a partir del número 26; cuenta que fue una gran experiencia y el primer contacto con un medio de comunicación. Actualmente, estudia Medios Audiovisuales en la Universidad de Los Andes. A continuación, Erika nos cuenta sobre su quehacer artístico.
Mural pintado por la entrevistada en el restaurant Tabasco, San Cristóbal. Cortesía de Erika Rivera
 ¿Cómo defines tu arte?

Como expresivo, dinámico, muchas veces colorido, con toques de personajes muy tiernos o muy oscuros. La mezcla de ambas características (tierno – oscuro) son reconocidas por aquellas personas que siguen y gustan de mis obras.

Imagen de Erika Rivera
 ¿Qué parte del proceso de ilustración es tu favorito?

Bueno, esto varía muchas veces dependiendo de la pieza en la cual esté trabajando. Debo decir que está entre la lluvia de ideas y el coloreado, bien sea digital o tradicional.  La lluvia de ideas es es un tiempo para bocetar, no para crear de inmediato el arte final, sino para plasmar y sacar todo lo que se viene a mi cabeza cuando quiero tener un concepto bien definido para la ilustración; al terminar veo varios “bocetitos” pequeños en una hoja, los siento como una pieza también. Colorear mis ilustraciones y dibujos es dar vida a mi arte.

Al momento de crear, ¿cómo te inspiras?

Tengo una forma muy particular de inspirarme: bailar. Creó un playlist -lista de reproducción- con mis canciones o artistas que en especial, me gusten. Bailo a solas -claro-, en mi tiempo libre; en ese momento los movimientos del cuerpo y la liberación que siento hacen que lleguen un montón de imágenes o escenas a mi cabeza, las cuales quiero ponerlas sobre papel de una vez. Muchas piezas han nacido gracias al proceso creativo del baile. También, encuentro inspiración en artistas que admiro y gracias a la motivación de las personas que me apoyan.

¿Qué buscas transmitir con tu arte? ¿Es solo una expresión personal con fines de entretener o recrear? ¿O buscas fomentar algo más?

La mayoría de mis piezas son expresiones personales, me ayudan a aligerar el peso de algunos sentimientos y experiencias. Es muy grato porque bien sean cosas buenas o malas, las convierto en arte y puedo expresarme de la forma en la que más me gusta.  Existen momentos en los que deseo comunicar una frase o dejar algo claro, lo hago con una ilustración acompañada de tipografía hecha a mano, todas mis obras están al alcance de una audiencia y esta se puede sentir identificada. También busco fomentar con el diseño de mis personajes y cómics (los cuales publicaré pronto) la aceptación de distintos tipos de personas sin importar sus gustos, género, preferencia sexual… todos son un arte.
Muestra de personajes. Imagen de Erika Rivera
 Actualmente, ¿te encuentras realizando algún proyecto?

Sí, y desearía que la universidad me diera más tiempo para ello -risas-. Tengo un proyecto que inicié a los 13 años y ha ido creciendo desde entonces. Se trata de un webcómic en donde diaria o semanalmente publicaría una tira, su nombre es Pieces o “Piezas” en español, el cual está protagonizado por personajes que he creado. Es un proyecto que quiero compartir para fomentar las cosas que deseo con ello, por las situaciones que anhelo transmitir y para que más personas se sientan identificadas, como dije en la pregunta anterior. Con esto quisiera llegar un día a ser reconocida.
Imagen de Erika Rivera. Firma artística
Síguela en Facebook: Erika R Rivera R

sábado, 30 de enero de 2016

Por Juan Alejandro Chacón Ortiz



La chef Xiomara mostrando un plato de Sushi.
Foto: Academia Le Pettit
Xiomara Borrero lleva consigo una larga carrera de 19 años como chef; con su pasión, dedicación y esfuerzo ha logrado inspirar tanto a sus compañeros de trabajo en un restaurante como a sus alumnos en una academia, a un sinfín de personas interesadas en el maravilloso mundo de la gastronomía. Actualmente, la podemos encontrar en la academia Le Pettit Chef, en donde a través de la elaboración de deliciosos platos sigue impartiendo ese conocimiento que durante tantos años ha adquirido en los fogones venezolanos.

¿Cuánto tiempo tienes de carrera gastronómica?

Yo me gradué en el año 1997 en una escuela en Caracas, tengo 19 años en el campo gastronómico. Me gradué en el Instituto Gastronómico Le Monsieur de la Cuisine.

¿Cómo describirías tus inicios como chef?

El inicio como chef es catastrófico, ya que en la academia aprendes unas cosas, pero cuando vas a la práctica en un restaurante, el choque es extremadamente fuerte; cuando ya empiezas a adquirir la experiencia, todo se hace más fácil, aunque en este campo nunca terminas de aprender, todos los días aprendes algo nuevo.

¿Quién fue tu inspiración?

La persona que me inspiró para estudiar gastronomía y amar tanto esta carrera fue mi abuela, ella era una gran cocinera, todo lo que ella preparaba era muy sabroso; a la edad de 8 o 9 años yo empecé a cocinar con ella, y de ahí se despertó mi amor por la cocina.

¿Qué restaurante recuerdas con más cariño?

El restaurant del hotel Eurobuilding de Caracas, lo recuerdo con mucho cariño porque fue el sitio donde más aprendí a desenvolverme en una cocina, allí se trabaja por estaciones y se aprende mucho.

¿En qué año empezaste a dar clases en una academia?

En el año 2002, como chef instructora en la escuela gastronómica Cheff Milenium, en la ciudad de Maracay, estado Aragua.

¿Prefieres trabajar en un restaurante o enseñar en una academia?

Las dos actividades me llenan mucho porque pienso que cuando uno hace lo que ama, cualquier lugar es esencial para un chef. Mi pasión por la cocina es tal, que mi lema es “Si volviese a nacer, sería otra vez chef”.

La chef Xiomara con la primera promoción egresada de la academia Le Pettit. Foto: Academia Le Pettit Chef
Para más información sobre la academia gastronómica, sigue sus redes sociales:

viernes, 29 de enero de 2016

Por Kimberly Goncalves

Lineth Blanco es una artista plástica de la ciudad de San Cristóbal, que se ha dedicado desde hace algún tiempo al dibujo y en este momento a la pintura. Sus inicios fueron con dibujos a lápiz y seguidamente continuó con retratos, rostros, hacia el realismo; descubrió su destreza hace algún tiempo cuando comenzó a dibujar por distracción y observó que se desempeñaba “más o menos bien”, como ella misma lo describe. Pasado algún tiempo se dio cuenta de que su área definitivamente era el realismo.

Al menos unos 25 retratos de rostros dibujados en lápiz son los que posee esta artista en su archivo personal; comenta que solo algunos de ellos son los que publica en sus redes sociales, además de varios retratos de fotografías que ha hecho a personas, pero que no las posee, ya que después de realizados las entrega, aunque asegura que antes les hace una fotografía para recordarlas.

La primera vez que expuso sus pinturas fue en la Primera Muestra de Comunicación Visual en honor a Pedro León Zapata, efectuada en la Universidad de Los Andes, en el año 2015, para la cual le pidieron que hiciera un retrato del caricaturista tachirense. Además, Lineth tuvo la oportunidad de participar, ese mismo año, en el festival del Conéctate y Convive en honor a La Mujer en la Frontera, organizado por la Universidad Católica del Táchira. 

“Me encantó participar en el Conéctate y Convive”

Hace mención al ambiente artístico en el que estuvo rodeada durante el festival y lo describe como “muy ameno”, pues cada quien tiene un estilo diferente y el fin es compartir y apreciar el arte de los demás, no se cierra en un solo molde sino que es bastante amplio. 

En la pintura con la que participó en este festival y debido al tema de seleccionado sobre la mujer, Lineth decidió hacer referencia a Venezuela como “una patria con nombre de mujer”, por ello realizó una fémina representando al país y siendo atada por ella misma, pintura que, a su juicio, tuvo muy buenas interpretaciones.

El proceso de inspiración

Aunque le resulta complicado decir qué es lo que la inspira, precisa que se centra mucho en la pasión y sobre todo en las miradas, siendo estas las que le llaman la atención y lo que más le gusta dibujar. De igual modo, aclara: “no me sale bien dibujar un rostro tan feliz”, por lo que opta por dibujar rostros con expresión triste, ya que, a su modo de ver, la pintura se puede interpretar un poco más”.

Por otro lado, Lineth Blanco hace mención al artista y escultor Ricardo Vivas, a quien admira y aprecia por su trabajo monocromático, lo considera una persona muy completa.

“No sé si a todos les pasa”

Siempre que dibuja un rostro lo comienza por el lagrimal, de allí pasa a las pestañas y luego a las pupilas, manifiesta que “después de esto, todo se va desdibujando”, además, “como la mirada no se puede cambiar y cada quien tiene una mirada única y precisa al yo dibujarla de primero veo si voy bien o no, y si no acierto la mirada, pues no continúo porque sé que es un mal comienzo”.

Proceso del retrato de Pedro León Zapata para la Primera Muestra de Comunicación Visual en la ULA  (Fotografía: Lineth Blanco)
Para saber más de Lineth Blanco y observar el proceso de sus dibujos y pinturas la pueden seguir a través de sus redes sociales:

Twitter: @lineth_bp

Instagram: @linethbpp

Masato Cultural

Espacio de promoción cultural dirigido por estudiantes de la carrera de Comunicación Social, cuyo fin es informar periodísticamente sobre los eventos culturales realizados en el estado Táchira, Venezuela

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