Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de abril de 2016

Astrid Chacón (Colaboradora)


La Fundación BORDES, la Maestría en Literatura Latinoamericana y del Caribe, y el Cine Club ULA se unirán el próximo 21 de abril en una actividad cultural para conmemorar el Día Mundial del Libro. Este evento tendrá lugar en la Sala de Usos Múltiples de la ULA Táchira (edificio A, planta baja), donde los participantes conversarán en torno a la figura del escritor y la magia que encierra aún en esta época de desencantos y escepticismos; así mismo, proyectarán un película noruega, estrenada en 2006, Reprise (Vivir de nuevo), de Joachim Trier. 

Este filme habla de la historia de dos amigos, Erik y Phillip, quienes intentan salir adelante como escritores. Erik es rechazado por las editoriales por su supuesta falta de talento, pero el manuscrito de Phillip es aceptado y, casi de la noche a la mañana, el joven se hace un hueco entre los grandes de la escena cultural noruega. 

Al cineforo estarán invitados escritores, profesores de literatura y promotores culturales, la entrada a la actividad es gratuita e iniciará a las 2:00 p. m. Sin duda alguna, es un evento que promete deleitar a los amantes de las letras y el cine. Asiste.

lunes, 7 de diciembre de 2015

El Cine Club ULA proyectará dos películas en el marco de la celebración del Día Internacional de la Prevención del VIH-SIDA. Este lunes 07 de diciembre, a las 5:00 p.m., en el Colegio de Ingenieros de San Cristóbal, comenzará con el largometraje “Las ruinas: crónicas de una cacería de brujas” de la directora griega Zoe Mavroudi.

Este filme forma parte de la Séptima Edición del Festival Internacional de Cine de VIH-SIDA, muestra que se viene realizando de manera consecutiva a nivel nacional desde 2009, bajo la responsabilidad social de la Organización No Gubernamental Alianza Lambda de Venezuela, con el apoyo de la Fundación Cinemateca Nacional.

En Venezuela, según el Ministerio del Poder Popular para la Salud, el año 2015 cierra con 48.000 personas que viven con VIH Sida.

Según cálculos de la Organización Mundial de la Salud y el ONUSIDA, a finales de 2014, había en el mundo unos 36,9 millones de personas infectadas por el VIH.

El campo audiovisual tiene un papel importante en la acción contra esta enfermedad, ya que permite crear conciencia, reflexionar y difundir información global y actualizada sobre esta temática en espacios alternos, jamás transitados por la industria cinematográfica tradicional venezolana.


Lunes 7 de diciembre de 2015
5:00 p.m. Colegio de Ingenieros. San Cristóbal. Entrada: Bs 50
Colegio de Ingenieros de San Cristóbal
Las ruinas: crónicas de una cacería de brujas
Directora: Zoe Mavroudi

Un ministro del PASOK liderizó esta caza de brujas, justo antes de las elecciones. Dirigida principalmente hacia las prostitutas extranjeras, aunque la mayoría de las detenidas ni lo eran. En las pruebas posteriores se vio que las que tenían el virus eran drogodependientes.
El aumento espectacular del SIDA en Grecia es, según los estudios científicos, por el recorte en el plan de distribución de jeringuillas gratuitas y en programas de prevención.
Ningún análisis forzoso se le hizo a ningún supuesto cliente, ni a ningún hombre portador se le ha expuesto públicamente. Ha sido la campaña electoral más sucia que se ha podido ver en un país de la U.E.
Estas mujeres fueron arrastradas a los furgones policiales y a los juzgados en medio de cámaras de TV, un acto infame..., algunas de ellas entraron al juzgado drogadas para evitar el síndrome de abstinencia.
La policía usaba guantes, máscaras, haciendo una puesta en escena tremenda, como si el SIDA se contagiara por tocar a alguien...
Ellas ni siquiera sabían que eran portadoras y fueron tratadas como criminales, encarceladas y con sus fotos expuestas en TV, para la gloria electoral del PASOK...


Lunes 14 de diciembre. 5:00 p. m. Colegio de Ingenieros. San Cristóbal. Entrada: Bs 50
Kûki ningyô (Air Doll) Japón, 2009
Dirección: Hirokazu Koreeda (AKA Hirokazu Kore-eda)
Historia: Yoshiie Goda

Una muñeca hinchable de tamaño natural vive en un modesto piso de Tokio. Es la única compañía de su solitario amo, un hombre de mediana edad. Él le habla, la baña y le hace el amor cada día cuando vuelve del trabajo. Sin embargo, esta rutina se rompe cuando, de repente, la Muñeca Hinchable cobra vida y con ella un alma. Acaba de nacer y no entiende lo que ocurre a su alrededor, aunque se da cuenta de que existe otro mundo más allá de las paredes del piso. Cuando, por fin, se atreve a salir al mundo exterior, se siente fascinada por todo lo que ve. Conoce a mucha gente, pero nadie es capaz de explicarle qué significa "estar viva". Un día, entra en un videoclub y conoce a Junichi, el vendedor, del que se enamora inmediatamente...



El 01 de diciembre se celebró el Día Internacional de la Lucha contra el SIDA y, como cada año, la Cinemateca Nacional exhibirá la programación del FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE VIH-SIDA en todas las salas del país. Verifica horarios y funciones en http://www.cinemateca.gob.ve/fcn/images/descargas/GRILLASDICIEMBRE15.pdf

La Cinemateca de San Cristóbal inició el ciclo el 04 y culmina el 12 de diciembre. Te adjuntamos la programación:
07.12.15
FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE VIH-SIDA 5:00 p.m. LA PRUEBA Chris Mason Jonson, 2013
08.12.15
FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE VIH-SIDA 5:00 p.m. CÓMO SOBREVIVIR A LA PLAGA David France, 2012
09.12.15
FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE VIH-SIDA 5:00 p.m. PROGRAMA I Varios Realizadores, 2008-2015
10.12.15
FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE VIH-SIDA 5:00 p.m. TIRAS DE MI PIEL Ayoze Cabrera, 2009
LA CIENCIA DEL PÁNICO Isabel Otaduy, 2015
11.12.15
FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE VIH-SIDA 5:00 p.m. LA PRUEBA Chris Mason Jonson, 2013
12.12.15
FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE VIH-SIDA 5:00 p.m. CÓMO SOBREVIVIR A LA PLAGA David France, 2012

jueves, 9 de julio de 2015

Por: Angel Zambrano


Acercándose ya el VI Seminario Bordes: Identidades Mínimas, motivado a su temática, y retomando una película seleccionada de entre los “viejos favoritos” del Cineclub ULA, el lunes 06 de julio fue proyectada en la Librería Sin Límite O Outro Lado da Rua (2004) Al otro lado de la calle, traduciendo el título al español, filme de producción brasileña-francesa escrito y dirigido por Marcos Bernstein y protagonizada por la nominada al Oscar Fernanda Montenegro y Raul Cortez.

El cine foro dio inicio a las 4 p.m. siendo presentado por Fania Castillo, actual directora del Cineclub, manifestó su aprecio por el largometraje, introdujo a los espectadores a través de una ficha técnica y sin mayores preámbulos, comenzó la película. O Outro Lado da Rua es un largometraje tan adorable como sorpresivo, que nos empieza a adentrar en su trama presentándonos a Regina (Fernanda Montenegro) una sexagenaria, colaboradora policial, quien ocasionalmente denuncia las irregularidades que pueda observar ante las autoridades, sumergiéndose a sí misma en una actitud que le dan aires similares a los de “anciana agente secreto”; siempre atenta y cautelosa, Regina hace creer al espectador que se topa ante otro thriller inspirado en La Ventana Indiscreta de Alfred Hitchcock, la película torna un rumbo que termina por contar una trama refrescante y distinta. Con una paleta de colores estrictamente cuidada y “evolutiva” (ver el filme para comprender el porqué del término), cuenta el desarrollo de sus personajes, quienes a pesar de desenvolver su día a día en una ciudad sumamente poblada y agitada como lo es Río de Janeiro, se consumen en su propia soledad y desarrollan una historia mínima, pero relevante.


Al concluir la proyección se discutió sobre el trasfondo psicológico de la película y su rol como relato de identidades mínimas, se conversó sobre la trayectoria de Fernanda Montenegro y el cine brasileño. Fania Castillo invitó a los presentes al 5to Encuentro para Cinéfagos, evento organizado por la Fundación Cultura Bordes y el Cineclub ULA que se realizará los días 7 y 8 de agosto, además se espera el anuncio próximos ciclos de proyección para llevarse a cabo en la Universidad de Los Andes y el Colegio de Ingenieros.

sábado, 4 de julio de 2015

Por Daniel Moreno


Por segundo año consecutivo el ciclo de cine sobre la diversidad sexual llega a la ciudad de San Cristóbal, ciclo que ya lleva desarrollándose por nueve años en Caracas y que desde hace un par de años ha comenzado a esparcirse por diferentes espacios del país, gracias al apoyo de cineastas como John Petrizzelli (Ti@s). La actividad es organizada por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), Cinecelarg (Centro de estudios latinoamericanos Rómulo Gallegos), Vive Tv, Tribunal Supremo de Justicia, entre otros organismos, con la finalidad de incentivar el respeto a los grupos sexogénero diversos, en esta ocasión se está realizando en 19 ciudades del país.

El Cine Club ULA, encargado del ciclo en el estado, presentó Madam Baterflai (2013), película argentina que fue la escogida para culminar el ciclo, y se proyectó el lunes 29 de junio en la librería Sin Límite. Filme que toca el tema de la transexualidad, contando la historia de cinco personas, cada una con diferentes estratos sociales y edades, pero que comparten este modo de vida. Con un tema tabú en la sociedad y en especial en la latinoamericana nos adentramos en las vidas de cada una de ellas, con una serie de entrevistas donde entre anécdotas e historias conocemos a estas cinco mujeres.

“Elegí al azar cinco personas –cuenta Carina Sama, la directora-, por edades y temas que se podrían tratar a partir de sus vidas: Joseph es la historia, atravesó ilesa la dictadura, es budista, es actriz y bailarina; Mariana es la inocencia y la familia; Marcela es la construcción de la mujer, las operaciones, la fragilidad del ser; Paloma es lo ilegal, lo prohibido y Carolina es la mariposa, la madam… está operada, pero es la única que es padre”. La película tiene una cualidad intimista, se siente la cercanía y sinceridad de sus protagonistas mientras abren su ser y dejan todo al frente del lente.

Al finalizar se produjo un ameno foro entre los presentes moderado por la psicóloga Fania Castillo que dio su punto de vista desde la psicología y con propias experiencias, de pacientes que han pasado por este proceso de conseguir su propia identidad y sentirse bien consigo mismos, resaltando el papel de cada uno dentro de la sociedad de aceptar y respetar el estilo de vida que cada individuo escoja, y que los transexuales son un caso particular porque son la diversidad dentro de la diversidad.

Twitter: @cinediversidad

viernes, 26 de junio de 2015

Cineclub ULA celebra y conmemora

Por: Angel Zambrano

Con un ameno momento de compartir y relatar experiencias, proyecciones de trabajos previos e invitaciones a eventos venideros, recordar a su fundadora, Freya Rodríguez y adentrarse con John Petrizzelli en su reciente trabajo “Ti@s”, celebró así el sábado 20 de junio el Cineclub ULA su 5° Aniversario en la Cinemateca Táchira. 

A las 4 p.m. dio inicio el evento, empezando con una bienvenida e introducción a la historia del Cineclub, presentada por Carlos Raúl Orozco, egresado de Comunicación Social y miembro de la organización, parte de esta introducción incluyó un homenaje y memorando a Freya Rodríguez, profesora fallecida de la Universidad de Los Andes, quien dedicó su vida a estudiar y amar el cine, fue docente fundadora de la cátedra Teoría y Crítica Cinematográfica en la carrera de Comunicación Social, del Núcleo Dr. Pedro Rincón Gutiérrez, reconocida también por ser la fundadora del Cineclub ULA. 

Fue estrenado el spot publicitario para el “5to Encuentro para Cinéfagos”, se dio paso a la proyección de cortometrajes y trabajos regionales relacionados con la Fundación Cultural Bordes y la ULA, empezando con “La Dama”, luego fueron proyectados “Mandibularium”, “Vacío y Devoración”, “La Cabra”, “Candyland” (corto ganador del II Festival de Cine y Vídeo del Táchira) y concluyeron con “Fresa”, documental de Fernando Carrero. Al finalizar las proyecciones John Petrizzelli (director de “María Lionza, Orquídea y Aroma” y “‘Er Relajo der Loro”) enseñó el detrás de cámaras de “Ti@s”, largometraje documental que expone los problemas que sobrellevados durante la vejez y la homosexualidad en Venezuela, compartió una charla con los presentes sobre la situación actual del cine venezolano y las dificultades que se presentan para realizarlo.

El evento finalizó con una invitación a asistir a las variadas proyecciones del 9no Ciclo de la Diversidad, que se llevará a cabo en la Librería Sin Límite y en la ULA Táchira, y al 5° Festival “Encuentro para Cinéfagos”, evento que contará con la presencia de distinguidos realizadores como Atahualpa Lichy y Kaori Flores Yonekura. 

Puedes seguir al Cineclub ULA por Facebook:



John Petrizzelli / Foto: Daniel Moreno

sábado, 20 de junio de 2015

Por: Jesús Baclini

Alfredo Lugo en análisis de cortometraje| Foto: Jesús Baclini
San Cristóbal tuvo el agrado de recibir al director de cine Alfredo Lugo, conocido por cintas como “Los muertos sí salen” (1976) y “La hora del tigre” (1985), quien compartió su “Taller intensivo de dirección de cine” el día de ayer 19 de junio. En este taller dio a conocer parte de sus vivencias como director, tanto en Venezuela como en el exterior, sobre todo en Alemania, donde vivió gran parte de su vida y también se formó en esta área, graduado de la Escuela Superior de Arte Cinematográfico de Babelsberg (actual Universidad del Cine).

A lo largo del taller dio a conocer gran parte de lo que significa el lenguaje cinematográfico, y a través de muchas referencias tanto de cine como de literatura, expresó descontento al hacer análisis de las películas posteriores a los años 20 y 30, décadas en las que, según él, este lenguaje se formó, para luego transformarse en un “proyecto para comercializar el cine, desligarlo del arte, de la expresión del alma del hombre y de la expresión artística”.

Como parte dinámica en el desarrollo del taller, Alfredo Lugo analizó escena por escena el primer cortometraje del reconocido director polaco Roman Polansky, “Dos hombres y un armario” (1958), donde dio a conocer, desmontando parte por parte cada plano, las intenciones del director para representar compositivamente el mensaje que quería expresar, “cosa que se ha perdido”, menciona. A su vez explicó, mientras se reproducía “The shining” (1980), de Stanley Kubrick, la evolución y desarrollo del personaje principal a lo largo de la película.

Referente al cine venezolano comenta que “nuestro cine necesita de una nueva revisión de lo que estamos haciendo, creo que se le ha dado apertura a muchos jóvenes, y eso es muy positivo, y en esa medida justamente pienso que de ahí debe salir por lo menos algún cineasta, que haga la reflexión de la diferencia entre el cine meramente comercial y el cine de expresión, porque me da la impresión de que en ese sentido hemos retrocedido un poco, creo que es necesario retomar algunos puntos de la estética cinematográfica para poder avanzar, y no podemos seguir solo en este cine narrativo, es decir, un cine lineal, donde el valor expresivo se ha perdido”.


El año pasado, el director tuvo el agrado de ser visitado por estudiantes de la misma universidad alemana en la que se formó, quienes están llevando a cabo un documental sobre exalumnos extranjeros que se iniciaron en el cine en esta institución; estos estudiantes le hicieron llegar una copia de su primer trabajo cinematográfico, llamado “La muerte del tío”, que fue proyectado durante el taller y que aún es usado como material académico. También acaba de terminar un largometraje, de la que se espera su estreno para octubre de este año, llamada “Un tiro en la espalda al director de orquesta”.

Alfredo Lugo | Foto: Daniel Moreno

Por: Jesús Baclini

Promoción del Festival| Foto: Web
Del 07 al 11 de junio, la ciudad de Mérida fue testigo de cómo el cine venezolano ha cambiado desde sus inicios, y en palabras de invitados, participantes y organizadores, recopilamos impresiones del Festival de Cine Venezolano.

En la XI edición del Festival del Cine Venezolano de Mérida, se logra entrever el avance del cine nacional, que en enero de este 2015 celebró 118 años desde su inicio. Con la premisa “El cine evoluciona en Mérida” y un Charles Darwin con lentes de visión 3D como representante de esta edición, determinó la intención de los organizadores: anunciar y fortalecer el avance que la industria cinematográfica ha alcanzado en los últimos años, así como el aumento de la cantidad de películas estrenadas por año (que para este 2015 se espera sea de 43), más el incremento de la venta de boletería en las salas de cine (que el año pasado, en películas venezolanas, alcanzó los 2.097.208 espectadores), y de la cantidad de óperas primas, que para este festival eran 9 de las 11 que estaban en competencia, cifras que indican que la industria crece, y crece tanto en realizadores como en espectadores.

“El festival no solo ha influido, sino pateado el cine venezolano, moviendo más estudiantes, más escuelas, más divulgación, más técnicos. Hoy día tengo tantas historias de estudiantes que han venido al festival  y han hecho coproducciones, entre diferentes estados, y son cosas que no hubiesen pasado si el festival no existiese”, comenta Karina Gómez Franco, directora del festival, quien acotó además que “es muy importante apoyar los festivales regionales, porque apoya a la gente de las regiones a hacer cine, a abocarse, a estudiar, porque nosotros somos un festival regional, pero somos el más importante del país por la trascendencia nacional e internacional que tenemos, y es por la visión que tenemos de cómo hacer las cosas.”

Al conocer la voz de quien ha conformado desde siempre el comité organizador del festival, nos damos cuenta de la importancia del público y de los realizadores por igual, juntos en la lucha que conlleva el avance y desarrollo del cine en el país. Continuando con sus palabras, menciona que cuando iniciaron con el festival, no existían festivales en el país, no había ninguna referencia, solo referencia de festivales anteriores, pero de hacía 15 años, así que arrancamos de cero, el primer festival se hizo pensando en que se haría cada dos años, pero al finalizar la primera edición se dieron cuenta que tenían otros ocho largometrajes en competencia para el año siguiente, y hacer un festival con 16 películas en competencia por tres días era algo inviable, entonces decidieron hacerlo al siguiente año, y la consecuencia es que el festival se presenta ahora cada año, con una base que no baja de 10 películas en competencia por edición.

“El festival no solo ha influido,
sino pateado el cine venezolano”

Por otra parte, José Salaverría, realizador audiovisual, invitado al festival a dar a conocer medios de autogestión cinematográficos, nos da sus impresiones respecto a la trayectoria del festival, alegando que “ha traído una competencia, las personas intentan superarse cada vez más, el nivel de cine ha mejorado muchísimo, y es un espacio donde todo el mundo se conoce, por ejemplo, yo conocí a mi guionista en un festival, entonces, que nos juntemos los realizadores a hacer cine es lo mejor, el festival es una plaza donde todos nos podemos conocer, interactuar, y crecer como gremios, no estar tan sectorizados”, en la misma dirección, José Medina, presidente del Centro de Estudiantes de la Escuela de Medios Audiovisuales de la Universidad de Los Andes, asegura: “el festival de cine para mí es una vitrina, como tener un termostato que indique cómo está el audiovisual en Venezuela porque reúne personas de gran importancia en la industria del país, también hay las muestras de cine, largometrajes o producciones de alto presupuesto como también muestras de cortometrajes, y de universidades que se encargan de hacer cine en Venezuela, formando a los estudiantes, y los talleres, entonces se puede ver dónde estamos parados”.

Carolina Rodríguez, productora de animación y fundadora de Lulo Motion opina: “Yo pienso que toda iniciativa de producción, de difusión, de intercambio, de espacio para que la gente se conecte y conozca lo que hacen otros, y aparte como plataforma del cine venezolano, es totalmente positivo para el país, y creo que este festival, porque hay muchos otros, ha hecho una labor bastante importante dentro de lo que todo esto ha significado”, comenta, continuando con que el festival “es uno de los más importantes, sobre todo porque Mérida viene con una tradición desde la Escuela de Medios Audiovisuales, que ha sido cuna de grandes cineastas, pensadores e intelectuales, igualmente en el campo de la animación.”

La otra parte

En contraste con lo antes planteado, en el ámbito del cine siempre serán recurrentes las situaciones y aspectos a mejorar, como explica la propia Karina, quien supone que errores hay “muchísimos, yo veo huecos y  malas costuras por todos lados, la verdad es que soy una workaholica horrible, entonces, yo percibo el festival como una cosa íntegra y me molesta mucho conseguirle huecos, remates mal hechos, o costuras hechas a mano cuando pueden ser hechas a máquina. Todos los años hay cosas que superar. Anoche le comentaba a alguien que al paso que íbamos, nos faltaban unos 20 años para hacer un festival bien, y por eso nos esmeramos.”

Karina Gómez Franco| Foto: Ángel Zambrano

En esta misma línea se suma Medina, quien comparte puntos a mejorar del propio festival, cuestionando el hecho de que los itinerarios y cambios en el programa son recurrentes, y muchas veces la información de los mismos, o de los aspectos generales del propio festival son de difícil acceso o inaccesibles en muchos casos, a la vez que indica la falta de cines en Mérida, en comparación a otros estados del país, “aunque es algo que se escapa de las manos del propio festival”, reconoce.

Muchas de las situaciones que se le presentan a quienes conforman un nuevo proyecto, incluso a propuestas como este festival, con 11 años de trayectoria, es la situación por la que está atravesando el país, como menciona Salaverría: “El festival ha mejorado mucho, ha tenido momentos buenos y malos, pero también considero que es depende de cómo esté el país en ese momento, porque el país a veces puede estar en una situación en la que puede haber un festival y a veces no”, pero estos indicadores nos muestran un camino, un sendero que poco a poco va abriéndose paso hacia el avance, y que a pesar de lo que se pueda presentar, lo que representan 90 proyecciones y más de 15 talleres en solo tres días de desarrollo del festival, son muestra de que hay gente dispuesta a seguir trabajando y proponiendo nuevos horizontes que alcanzar.

En palabras de la propia Karina, vemos esa “evolución” de la que fue testigo Mérida este año: “Nosotros arrancamos este festival con el eslogan ‘Vaya al cine, compre su ticket y vea cine venezolano’, y recuerdo que para ese tiempo las personas no iban a las salas de cine a eso, pero con la promoción, con el ruido, la gente empezó a interesarse, tanto así que 3 años después tuvimos una película con 3 millones de espectadores, como lo fue La hora cero, hoy en día las películas van desde 700 mil hasta 1,5 millones de espectadores, o sea que evidentemente, con las políticas del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), el impulso que el festival le ha dado al cine, la cantidad de prensa y divulgación que tenemos, que es una de nuestras prioridades, y los encuentros con los estudiantes de todas las universidades, creo que, hoy en día, el llegar al público es como una prueba superada.”


El futuro del área audiovisual en el país es algo que no se puede predecir, pero el camino tiene un portal prometedor, y encuentros como este festival son los que permiten que el ancho y el largo de esta ruta, difícil pero satisfactoria de construir y recorrer, se expandan cada vez más, descubriendo e innovando el qué y el cómo se cuenta, se muestra y se vive la experiencia cinematográfica, desde la realización hasta la recepción del público. Las nuevas generaciones tienen algo que contar, y las más experimentadas tienen algo que enseñar, y el festival de Mérida es un lugar para que todo esto siga siendo posible.

Ingresa a:
                  Fundearc
                  Lulo Motion

Páginas: Fundearc
               Lulo Motion

miércoles, 17 de junio de 2015

Por Lisseth Rivero

            Por la baja estatura, delgado, color de piel blanca y un acento extranjero (posiblemente argentino), se distingue a Luciano Taffetani, quien impartió el taller “Hacia una experiencia más inmersiva” en el marco del Festival de Cine Venezolano 2015, en Mérida.

            Se apagan las luces en la sala, la gente disminuye el volumen de la voz y aparece una proyección con el logo de Dolby. “El cine es un binomio entre arte e industria”, comienza diciendo Taffetani en su ponencia, la franquicia ha mejorado a nivel de proyección, gracias a las novedades tecnológicas que se implementaron como el 3D y 4D en las salas.

            Dolby Atmos nace como una propuesta para trabajar un audio cercano a las sensaciones, que se base objetos y no canales (como se presenta el formato estéreo), con una precisión sonora. De manera que el sistema 7.1, simula un sonido realista (con tonos de agitación y sonidos estáticos).

            Detiene su ponencia para proyectar unos videos donde la presentación de Dolby visión muestra cómo quieren hacer de su modelo un impulso para integrar los diseños a las con  imágenes tan sensoriales que hacen que la lluvia “casi se sienta caer”.

            Dice como punto último que en Venezuela se plantea el proyecto de integrar la primera sala Dolby 5.1 este año, sistema de sonido que también se conoce como Surround, el cual ofrece una optimización de la reproducción sonora.

Fotografía por Lotty Guerra

martes, 16 de junio de 2015

Por Lotty Guerra
María Eugenia “Cocó”. Fotografía: Vía Web - Fundearc.org
El Festival del Cine Venezolano 2015 rindió homenaje a la trayectoria de María Eugenia “Cocó” Jácome, productora y realizadora audiovisual. Cocó transforma los pensamientos y sueños de otros, utiliza un lenguaje que transforma en imágenes, ¡cuántas historias con magia!, con una trayectoria admirable esta productora tiene una sensibilidad especial que ha demostrado a lo largo del tiempo.
En su discurso de agradecimiento, traducido de una manera amena, Cocó expresó siempre estar acostumbrada a estar detrás de cámaras y que fue una sorpresa ser la homenajeada del festival.
Con su cabello en un tono marrón rojizo, pero de corte “moderno”, sus manos tomadas por los años de experiencias y una sonrisa afable se dispone a contestar algunas preguntas sobre su carrera, sentada en el extremo de la mesa de un restaurant, María Eugenia Jácome nos platica sobre su camino en el cine.

¿Cuál ha sido su mejor experiencia todos estos años trabajando en el cine?

Bueno, tengo que hablar un poco de algunos comienzos importantes, yo me enamoré del cine prácticamente desde que nací, por la misma sensibilidad que tienes empiezas a darte cuenta  de que todo está lleno de imágenes, yo decidí irme a un lugar a hacer documentales de guerra, por ahí empecé. Me fui enamorando cada vez del ser humano, de toda la capacidad que tenemos de dar con nuestro cuerpo, nuestra inteligencia, sobre todo el venezolano que es un ser tan hermoso. Después de esa experiencia de guerra que no fue en Venezuela sino en otro país, vine a hacer películas, la primera película que hice, luego de esa experiencia, fue “Macu, la mujer del policía”, la hice como asistente de producción y comenzó mi carrera cinematográfica.

Definitivamente, el cine es una pasión y es como una militancia con la vida, todo lo que te produce el cine como ser humano; te da metodología, te concentra, te llena de vida, fue así como dije: “de aquí en adelante yo lo que quiero es hacer esto”. He tenido varias experiencias y la última experiencia que he tenido más enriquecedora fue hacer “Libertador”, yo tengo mucho tiempo con Alberto Arvelo (Beto para los amigos), soy productora con él en otros proyectos y cuando me habló de “Libertador”, hace nueve años, hicimos un team. Pasaron muchos años en cuales cada quien hizo lo que tenía que hacer, y luego Alberto me llamó el año antepasado para decirme: “Coqui (a mí me dicen Cocó) no hago Libertador, si no estás conmigo”. Y eso para mí fue un honor enorme, una producción de esa naturaleza, te hablo de esta película porque ha sido un poco cuestionada por el tema del dinero, y creo que es injusto en un sentido muy laboral como producción porque son películas con mucha exigencia, donde cualquier detalle te puede tomar la película. Beto tuvo años armando esta película en la que dio su vida y todo su ser por ella, creo que se merecía todo lo que hicimos por la película, toda la gente que lo apoyo no solo de Venezuela sino de otros países. Bueno, eso es lo que tenemos que aportar, hacer trabajos dignos y buscar no perder los sueños y no importan las críticas. Seguir adelante, eso es a lo que yo apuesto en esta generación.

La última película que hice fue “Hijos de la Sal”, una experiencia maravillosa en una locación que iba con todos los pronósticos de viento, no había Internet, no había nada, estábamos en la nada, y logramos un proyecto tan hermoso con puro amor y militancia, creyendo en lo que hacíamos y esas son mis últimas dos experiencias.

Anteriormente, el cine venezolano se desarrollaba más de una manera empírica, pero actualmente los jóvenes se están especializando, ¿qué puede decir usted que la anterior generación le dejó a esta nueva generación que viene con las bases de escuelas?

Le abrió los caminos definitivamente, muchas personas con las que yo he hablado de mi generación comenzaron lavando baños para lograr entrar a un set, se lo tenían que ganar y lavaban baños con aquella dignidad. Ahora toda esta nueva generación tiene todo como armado, pero acuérdate de algo, el medio del cine es tan mágico que es matemático, si la persona no funciona el mismo medio te saca, por eso, creo que a pesar de que se tiene toda la plataforma para que los jóvenes hagan cosas que a nosotros nos costó mucho, hay que hacerlo de verdad con amor, creyendo lo que uno hace, si no chao, te sacan.

lunes, 15 de junio de 2015

Por Lotty Guerra
Carlos Caridad Montero. Fotografía: Vía Web - Fundearc.org
Carlos Caridad Montero, nacido en Maracaibo (Venezuela), estudió en la Universidad del Zulia y en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, Cuba (http://www.eictv.org/). Su trabajo se ha expandido internacionalmente gracias a sus cortometrajes, los cuales se han mostrado en festivales internacionales como Cannes, Bilbao y São Paulo, Clermont-Ferrand, Mannheim, entre otros. Ganó el Festival Nacional de Cortometrajes Manuel Trujillo Durán (2004), en Maracaibo, con el cortometraje “Nocturno”; en el 2010, con “Más allá del valle de la Silicona”, en el Festival Internacional de Cine de Morelia. Premio Cinépolis al Mejor Proyecto Latinoamericano, Morelia LAB, entre otros premios. Es el director del largometraje de tragicomedia venezolano “3 Bellezas”,  el cual ganó Mejor película, Mejor dirección, Mejor guión en el Festival de Cine Venezolano de Mérida este año.

En esta oportunidad Lotty Guerra (corresponsal del Masato Cultural) se sienta el día de la premiación del Festival de Cine Venezolano en Mérida a platicar con Carlos Montero sobre su trabajo. Con una simpatía particular Montero se sienta en una silla color crema,  responde a las preguntas de forma natural, sin titubear, se muestra como una persona cálida que finaliza la entrevista con un apretón de manos y un abrazo amistoso.

¿Esperaba ganar tantos premios en la premiación del Festival?

No, para nada. Yo había dicho durante todo este festival que yo suelo venir para estas cosas con muy baja expectativas, nunca me formo una gran expectativa de lo que va a pasar y siempre me trato de mentalizar diciendo: “bueno, primero la película no le va a gustar a nadie y, segundo, no me voy a ganar ningún premio”; si le gusta a dos personas, ya para mi es una ganancia, y si gano un premio, es una ganancia increíble. Esta vez, de verdad, no me esperaba que iba a pasar, yo quería que ganara Diana Peñalver, la protagonista de la película, a mejor actriz como sucedió, quería ganar el premio del guion, y cuando lo gané yo ya me sentía satisfecho, yo pensaba que a partir de ahí ya ganaba “Dauna”, pero nunca pensaba que iba a pasar lo que pasó.

¿Trabajar con su equipo fue algo que usted buscó o simplemente llegó a ese equipo por otros medios?

Yo busqué a la gente, e inclusive el casting prácticamente lo hice yo, salvo los niños y uno que otro director de casting que conseguí, pero de resto duré mucho buscando la gente.

Se ha visto años atrás que el cine venezolano ha tenido un aprendizaje muy empírico, es decir, la vieja escuela no había tenido una formación como tal académica, sino era un número de personas que tenían muchas ganas de hacer cine y lo hacían empíricamente, se reunían y se esforzaban por hacer una película, pero actualmente la nueva escuela se está formando académicamente en el cine, ¿usted qué piensa acerca de eso?

Yo soy partidario de la nueva escuela, aunque lo empírico está bien después de que tú te formes, pues, el cine es muy complicado. Yo soy partidario de que el cineasta o cualquiera que esté involucrado en el proceso creativo tenga otras carreras, por ejemplo, yo soy partidario de que el productor o es economista o es ingeniero, sobre todo ingeniero, o el pos-productor porque piensan en cómo armar el flujo de trabajo, si son economistas mejor, ya que piensan cómo hacerlo para que sea más barato.  Soy de la opinión que el director debe estudiar Filosofía y Letras, por ejemplo; el guionista, también, debe estudiar Filosofía y Letras y, además, debe estar leyendo novelas desde los ocho años mínimo y luego lanzarse a lo empírico, al aprendizaje en campo más que a lo empírico, pero sí, creo que deberían tener una formación más sólida en ese sentido.

¿Qué ha aportado el cine venezolano en los últimos diez años a Venezuela?

El cine venezolano en los últimos diez años ha aportado la diversidad, la calidad y una cosa muy importante: ha reconstruido la relación con el público, una relación que se perdió en los años 90. Esas tres cosas son fundamentales para lo que está pasando ahorita, además de la calidad a niveles internacionales. Estamos construyendo un cine venezolano y está ya casi construida la cinematografía venezolana.

¿Cuál fue el reto más grande que tuvo al hacer “3 bellezas”?

Conseguir el tono de la película, ese tono que a veces tú te ríes, pero te da vergüenza reírte, o piensas que no te deberías reír, o estás como asustado, pero a la vez quieres reírte y te da pena, eso era lo que buscaba, que la gente soltara la carcajada pero que después se sintiera avergonzado de la carcajada que soltó, fue muy difícil, después de  17 versiones del guion,  fue trabajo con los actores, con el director de fotografía, fue complicado, y creo que se ha logrado bastante.

domingo, 14 de junio de 2015

Por Lotty Guerra
Fotografía: Carlos París Producción: Omar Mesones. Serie auspiciada por el CNAC
Raúl Chamorro Guerra, caraqueño pero con descendencia andina, estrenó este año 2015 su opera prima “El Desertor”, que llenó taquilla en los cines venezolanos. Esta película es un drama que narra la historia de amor de dos jóvenes, Julián y Sagrario, quienes deben superar las más duras dificultades para defender su amor. Chamorro participó en el Festival de Cine Venezolano de Mérida 2015 y demostró su talento como director.

En medio del apogeo del festival, en un entretiempo, Raúl Chamorro, con su cabello particularmente rebelde de color blanco, sus anteojos que lo hacen ver intelectual, con su voz suave y elegante responde a la corresponsal del Masato Cultural unas breves preguntas.

¿Por qué se enfocó en buscar el talento de los Andes?

“El desertor” cuenta una historia andina y el cine tiene que ser veraz, tener verosimilitud, ser creíble, entonces, si es una historia que ocurre en los Andes venezolanos, la gente tiene que ser andina, toda su gente. Toda la planta actoral profesional es de los estados andinos, Táchira, Mérida y Trujillo, luego en el pueblo de Jajó hicimos un casting en donde participaron muchas personas del pueblo, más de 300 personas, y escogimos algunas que tenían habilidades histriónicas, que no eran actores pero tenían habilidades; las preparamos para hacer pequeños papeles que nos ayudaran a darle esa riqueza a la película, por ejemplo: el policía y la mejor amiga de Sagrario son gente de la comunidad,  tú ves la película y no puedes pensar que no son actores, tienen esa naturalidad, por eso, decidí trabajar con talento andino porque la película es una película que ocurre en los Andes. A mí lo que me interesa en el caso de “El Desertor” es la historia, me interesa contar historias humanas, entonces, no estoy apoyándome en un talento reconocido en toda la película. Encontré una cartera de actores increíble en Mérida, Trujillo y  Táchira, como John Toro Caballero, que es tachirense, entre otros.

¿Qué podría decir usted que cambió en el cine actualmente en Venezuela que antes no había? El cine de Venezuela fue muy empírico, la vieja escuela le está dejando todo el conocimiento a los jóvenes, pero los jóvenes actualmente se están formando con conocimientos de aula, bases institucionales, en cambio, la vieja escuela se formó empíricamente. ¿Qué cree usted de ese nuevo cine venezolano entre la hibridación de la vieja escuela y la nueva escuela?


Primero que el cine venezolano está abordando temáticas diversas, hay películas que abordan temáticas distintas como “El Desertor”, “Paquete 3”, “Liz en Septiembre”, se ha abierto el abanico, se está apuntando a un país, cada realizador con libertad de expresión, de creación. Creo que las nuevas generaciones tienen una ventaja porque yo creo en la escuela, creo que para romper las reglas hay que conocerlas y que mientras más preparados y más disciplinados sean nuestros jóvenes, y vayan aprendiendo el oficio en la academia, vamos a hacer mejor cine. A los que les tocó ser empíricos los respeto y los quiero mucho, se hicieron grandes cosas, pero creo que esta generación tiene sus ventajas. Yo no soy un empírico, estudié en la American Film Institute en los Angeles (http://www.afi.com/), hice la pasantía aquí en la ULA con el Departamento de Cine, después me fui a los Estados Unidos y egresé de la American Film Institute. Creo que los jóvenes que se están formando hoy le llevan una ventaja a esa generación empírica, hay que trabajar, hay que estudiar y hay que hacer, se aprende haciendo. 

miércoles, 15 de abril de 2015


Por Irene Colmenares

La movida cultural en el Táchira, especialmente, la del cine, sobresalió durante la última semana en la ciudad, todo gracias a propuestas culturales emergentes por parte de personas interesadas en avivar la pasión por el arte como creación humana. Masato cultural es una de ellas, surgida dentro de las aulas de Comunicación Social de la Universidad de Los Andes.

Su último aporte a la cultura tachirense, y en sociedad con el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), el Cine Club UNET, la fundación Sin Código ni Barras, y el Gabinete de la Cultura del Táchira, fue el conversatorio titulado "Producción autogestionada del cine venezolano", realizado en el marco del II Festival regional de cine y video del Táchira, de la mano de Felipe Restrepo, quien es director y documentalista, y Ernesto Medina, también director, productor y guionista.
Felipe Restrepo y Ernesto Medina
El conversatorio fue realizado en el auditorio B de la UNET. Sus puertas se abrieron alrededor de las nueve de la mañana. El público apenas comenzaba a llegar y los ponentes ya estaban en sus posiciones conversando entre ellos. Entre los asistentes se encontraban, desde estudiantes de Comunicación Social de la Universidad de Los Andes, hasta estudiantes de Ingeniería de la UNET, y uno que otro particular.

Pasados algunos minutos, llegaron más espectadores, señal que les permitió a los organizadores dar comienzo. El primero en presentarse fue Felipe Restrepo, quien traía consigo un tráiler documental dirigido por él y producido por su compañero, Ernesto Medina, titulado “Revólver Suicida, una visión del Psycobilly Iberoamericano” realizado en el año 2014. En él aparecía, entre otras bandas Iberoamericanas de este género, Revolver Suicida, banda regional, pionera, según comentó Restrepo, del Psychobilly enVenezuela. 

Público presenciando el conversatorio 

Restrepo, a partir de su propia experiencia, conversó sobre el tema de la autogestión en la producción de cine en Venezuela, pues sabe que una producción de cualquier tipo supone un importante gasto monetario. Por lo tanto, hizo referencia al apoyo financiero que se puede recibir del CNAC (Centro Nacional Autónomo de Cinematografía). Este ente gubernamental financia distintas modalidades, que van desde el desarrollo de guiones o la producción de algún largometraje, cortometraje o documental, hasta el mejoramiento profesional y de formación cinematográfica. 

Público presenciando el conversatorio
A su breve intervención le siguió una segunda proyección, un cortometraje titulado “Necrofilia”, rodado en el año 2004, producido con la colaboración de ambos directores. Al finalizar la proyección, Ernesto Medina conversó sobre la problemática que trae asumir en una producción el papel del productor, director, y en los casos más extremos, del guionista, a la misma vez. Sostuvo que cada uno representa un papel importante y la eficacia de su desempeño radica en la repartición del trabajo y en su acoplamiento como equipo. 

Como segunda parte de este evento cultural, los organizadores proyectaron en el mismo auditorio “La Hora Cero”, una película venezolana dirigida por Diego Velazco, la cual atrajo más espectadores, al menos la mitad del lugar estaba lleno. 

Luego de 102 minutos llenos de risa y sorpresa, las personas se levantaron, algunas agradecieron, y salieron por las grandes puertas del auditorio B.

lunes, 13 de abril de 2015

Por: Paola Chacón

Conversatorio con Román Chalbaud

Chalbaud afirmó que el cine es un negocio de mucho dinero, por tanto, un cineasta venezolano debe vender una cantidad establecida de entradas para que su película sea transmitida por más de dos semanas en la cartelera. Es necesario que el largometraje sea lucrativo, de lo contrario, no se le dará cobertura. 

El reconocido dramaturgo, guionista y director de cine venezolano, Román Chalbaud, en el marco del II Festival de Cine y Video del Táchira, compartió experiencias y momentos de su larga trayectoria, en el conversatorio que tuvo lugar en la Cinemateca de San Cristóbal, durante la mañana de este jueves 09 de abril.

El cineasta habló del crecimiento del cine venezolano. Aseguró que en sus inicios, sus más grandes éxitos se debieron a la inspiración de famosas obras de teatro, las cuales no tardó en convertir en complejos largometrajes. A pesar de las críticas que pudo recibir en un principio, la seguridad y fe en sus proyectos hizo que se convirtieran en grandes éxitos taquilleros para la década de los 70. Soy un delincuente y Más allá del silencio son algunas de las mencionadas por el director.

Además, Chalbaud animó a los nuevos directores, guionistas y productores a darle vida al cine tachirense. Expuso que el cine venezolano ha tenido una evolución notoria en Mérida, por lo que no veía razones para que en el Táchira no se estuviese haciendo esta labor. “Una vez que una película cruza la frontera del país, no es vista como una producción tachirense, sino venezolana”, enfatizó.

Por otro lado, durante el conversatorio se llevó a cabo una ronda de preguntas y comentarios en torno a las inquietudes del público. Chalbaud mencionó los factores que inciden para que una película se mantenga o no en cartelera. Entre estos es primordial mantener una buena relación con el distribuidor y exhibidor de la producción, ya que estos cumplen con el rol principal del proceso. 

“El cine es el medio cultural más grande que hay”, afirmó Chalbaud, refiriéndose a la diversidad de géneros que se pueden manejar en el ámbito del cine. Invitó al talento emergente a no encasillarse en uno solo, puesto que cada uno de ellos tiene éxito en cartelera. El secreto está en el planteamiento de la historia, la escritura del cine. 

El conversatorio dio inicio a las 10:00 a. m. y contó con la asistencia de 30 personas aproximadamente. Transcurrida una hora de diálogo, el protagonista tuvo que retirarse para proseguir con otras actividades del festival. El mismo se estará desarrollando hasta el día sábado 11 de abril en distintos lugares de la ciudad. Los interesados en asistir deben consultar el cronograma de actividades publicado en la página web del evento: www.festivalcinetachira.jimdo.com.

Roman Chalbaud. Fotografía: Daniel Moreno

jueves, 9 de abril de 2015

Por: Angel Zambrano

A partir del 8 hasta el 11 de abril se vendrá desarrollando el II Festival Regional de Cine y Video del Táchira, donde se podrá disfrutar de manera gratuita de una amplia selección de cine regional y nacional, además del poder compartir con figuras icónicas del cine venezolano como lo son Román Chalbaud y John Petrizzelli.

El festival tiene como objetivo apreciar el talento regional y nacional en la producción audiovisual, ya sea independiente o comercial, e incentivar a los nuevos talentos a contar sus historias a través del séptimo arte, valiéndose de la pasión que puede despertar este tipo de eventos dedicados a promover la cultura. 

La jornada cinematográfica tendrá varios puntos de encuentro para conversatorios y proyecciones de producciones nacionales, con diversos géneros de cine a disfrutar. Los puntos serán: El centro comercial Sambil, la UNET (con participación activa del CineClub UNET), la sede de Trashumante Teatro, Casa Steinvorh, Hotel Incret, la Cinemateca del Táchira (Avenida Carabobo) y el Museo del Táchira.

Le será rendido homenaje, según Rayn Díaz, coordinador de la Plataforma Regional del Cine y el Audiovisual del Táchira, a Carlos Molina, pionero del cine independiente tachirense, conocido también por ser uno de los principales fundadores del CineClub Unet. Luz en el Páramo, filmada en la hacienda Paramillo, primera producción venezolana participante en el Festival de cine de Cannes 

Este evento se lleva a cabo gracias al Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (Cnac), a la Fundación Cinemateca Nacional, al Gabinete de la Cultura del Táchira, la Fundación Sin Código ni Barras. En colaboración con CineClub Unet y Masato Cultural, grupos cuales, en conjunto se han comprometido a coordinar las proyecciones en la Unet, el conversatorio con John Petrizzelli y en la promoción y divulgación del evento.

Masato Cultural

Espacio de promoción cultural dirigido por estudiantes de la carrera de Comunicación Social, cuyo fin es informar periodísticamente sobre los eventos culturales realizados en el estado Táchira, Venezuela

Contactanos

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *